Mantenimiento de termos eléctricos en Barcelona
Tu termo eléctrico funciona. Sale agua caliente cuando abres el grifo, no hace ruidos raros y parece que todo va bien. A simple vista, no parece que necesite mantenimiento.
Hasta que un día empieza a tardar más en calentar el agua. O sale menos agua caliente de la que salía antes. O la factura de la luz se dispara sin saber por qué. O deja de funcionar y hay que cambiarlo de un día para el otro. Todo esto se puede evitar con un mantenimiento básico cada cierto tiempo. Y cuando digo básico, es básico de verdad. Estamos hablando de limpiar el termo por dentro, cambiar un par de piezas que se desgastan y revisar que todo esté en orden. Simple y seguro.
En Tecniaverías ofrecemos servicio de mantenimiento de termos eléctricos en Barcelona. Hemos abierto termos de todo tipo, en todo estado. Y vamos a contarte cómo trabajamos, qué incluye el mantenimiento y por qué merece la pena cuidar tu termo aunque ahora mismo funcione a la perfección.
Servicio profesional de mantenimiento
Cuando hablamos de mantener un termo eléctrico, hablamos de abrirlo, limpiarlo por dentro a fondo y revisar todas las piezas importantes.
Uno de nuestros técnicos se desplaza a tu casa, vacía el termo, lo abre, limpia el depósito por dentro, revisa la resistencia y el ánodo, cambia lo que haya que cambiar, lo vuelve a montar y lo prueba. Es un trabajo que lleva su tiempo. No es llegar, echar un vistazo y ya está. Pero es el único modo de mantener el termo en condiciones de verdad.
Técnicos cualificados de la marca y con experiencia profesional
Abrir un termo eléctrico no es complicado si sabes lo que haces. Pero si no sabes, puedes liarla parda. Desde estropear juntas y que luego gotee, hasta dañar la resistencia o las conexiones eléctricas.
Nuestros técnicos llevan años trabajando con termos de todo tipo. Saben cómo abrirlos sin romper nada, qué hay que mirar cuando están abiertos, qué piezas suelen estar mal y necesitan cambiarse, cómo volver a montarlo todo correctamente.
Conocen todas las marcas habituales. Fleck, Junkers, Ariston, Cointra, Thermor… Cada una tiene sus particularidades. Algunos se abren de una forma, otros de otra. Algunas piezas son más fáciles de conseguir, otras menos. Pero hemos trabajado con todas y sabemos cómo tratarlas.
También saben cuándo merece la pena hacer el mantenimiento y cuándo no. Porque hay casos donde el termo está tan deteriorado que es mejor cambiarlo que intentar arreglarlo. Y si esa es la situación, te lo decimos con claridad.
Te explicamos todo lo que vemos cuando abrimos el termo. Si hay mucha cal acumulada, te lo mostramos. Si el ánodo está destrozado, también. Si la resistencia tiene pinta de estar llegando al final de su vida, te lo comentamos, te damos opciones y decides sin compromiso.
Limpieza interior, descalcificación y revisión completa
¿Qué hacemos exactamente mantenemos tu termo eléctrico? Lo primero es vaciarlo por completo. Cerramos las llaves, desconectamos el termo y dejamos que salga toda el agua. Lo normal es que salga turbia, llena de sedimentos que se han ido acumulando en el fondo.
Luego abrimos el termo para acceder al interior. Y aquí es donde ves realmente en qué estado está. El agua de Barcelona tiene bastante cal, y con el tiempo esa cal se va depositando en las paredes del depósito, en la resistencia y en el ánodo.
Limpiamos todo el interior. Quitamos los sedimentos del fondo, raspamos la cal de las paredes, dejamos el depósito lo más limpio posible. Es un trabajo laborioso, pero marca una diferencia enorme en el rendimiento del termo.
La resistencia, que es la pieza que calienta el agua, la limpiamos con cuidado para quitarle toda la cal. Si está muy deteriorada, te recomendamos cambiarla. El ánodo de magnesio, una barra metálica que protege el depósito de la corrosión, lo revisamos y si está muy gastado, lo cambiamos.
También comprobamos las juntas para evitar fugas, revisamos las conexiones eléctricas, el termostato y la válvula de seguridad. Y al terminar, lo volvemos a montar todo, lo llenamos, lo encendemos y comprobamos que funcione de manera correcta.
Beneficios del mantenimiento periódico
¿De verdad es necesario invertir dinero en mantener el termo cuando funciona bien?
Un termo sin mantenimiento va perdiendo eficiencia poco a poco. La cal se va acumulando, la resistencia tiene que trabajar más, el ánodo se va consumiendo… Son cosas que no ves porque pasan despacio, pero están pasando.
Y un día te das cuenta de que el termo tarda el doble en calentar el agua que antes. O que la factura de la luz ha subido sin motivo aparente. O que el agua sale con un color raro y un olor extraño. O directamente el termo se estropea y hay que cambiarlo.
Todo eso se evita con un mantenimiento periódico. Cuidar las cosas para que duren.
Mayor eficiencia y menor consumo eléctrico
Los termos eléctricos consumen bastante luz, y cuando están llenos de cal el consumo se dispara. Una resistencia sucia necesita más tiempo y energía para calentar el agua, lo que encarece la factura.
Con un termo limpio, el agua se calienta más rápido y se mantiene caliente durante más tiempo. En muchos casos, el mantenimiento puede reducir el consumo eléctrico de forma notable, haciendo que el ahorro compense de sobra el coste del mantenimiento.
Prevención de averías y prolongación de la vida útil
Los termos eléctricos consumen bastante luz, y si están sucios o llenos de cal, el consumo se dispara. La cal en la resistencia hace que necesite más tiempo y energía para calentar el agua.
Con un mantenimiento adecuado, el consumo puede reducirse hasta un 30 %. Además, un termo limpio calienta más rápido y mantiene mejor la temperatura, evitando que esté funcionando continuamente. Todo eso se traduce en menos gasto eléctrico cada mes.
El mantenimiento regular permite detectar pequeños problemas antes de que se conviertan en averías caras. Un ánodo desgastado, una resistencia deteriorada o una junta en mal estado pueden solucionarse a tiempo con poco coste.
Un termo bien mantenido puede durar hasta 20 años, mientras que uno sin mantenimiento suele empezar a fallar gravemente a los 8 o 10 años, muchas veces obligando a cambiarlo entero.
Invertir en mantenimiento es una forma sencilla y económica de alargar la vida del termo y evitar gastos mayores en el futuro.
Precio y presupuesto personalizado
Para ofrecerte el mejor precio y un presupuesto ajustado a tus necesidades reales:
- Se realiza una valoración técnica presencial en el domicilio.
- El presupuesto se elabora tras dicha valoración.
Preguntas frecuentes (faqs)
¿Cada cuánto tiempo se recomienda el mantenimiento del termo?
Lo ideal es cada dos o tres años, dependiendo de la dureza del agua en tu zona y del uso que le des al termo.
Si el agua de tu zona tiene mucha cal, o si usas mucha agua caliente porque sois una familia numerosa, mejor hacerlo cada dos años. La cal se acumula más rápido y el termo trabaja más.
Si notas que el termo tarda más en calentar que antes, que sale menos agua caliente o que hace ruidos raros, no esperes a que llegue el momento del mantenimiento. Llámanos y lo revisamos, porque puede haber algo que necesite atención.
¿Incluye la revisión de la resistencia y el ánodo de magnesio?
Sí, el mantenimiento completo incluye revisar tanto la resistencia como el ánodo. Son las dos piezas más importantes del termo.
También revisamos el termostato, las juntas, las conexiones eléctricas, la válvula de seguridad… Todo lo que puede afectar al funcionamiento del termo.
¿Trabajan con termos eléctricos de todas las marcas y capacidades?
Sí, trabajamos con todas las marcas habituales en Barcelona. Fleck, Junkers, Ariston, Cointra, Thermor, Fagor… Y termos de todas las capacidades.